La resolución de conflictos es una habilidad fundamental en la vida de cualquier
individuo y se vuelve aún más crucial en el ámbito educativo. Los docentes, al estar
constantemente interactuando con estudiantes, colegas y padres, se enfrentan a una
diversidad de situaciones conflictivas. La falta de habilidades para gestionar estos
conflictos puede afectar negativamente el ambiente escolar y el rendimiento académico.
Este proyecto busca dotar a los docentes de herramientas prácticas y teóricas para la
resolución efectiva de conflictos, promoviendo así un entorno educativo más armonioso y
propicio para el aprendizaje.